Dia del deporte (Undoukai 2014 – 運動会 2014)

El pasado día 4 de Octubre se celebró en la escuela de Yuna el Undoukai, el día del deporte. En muchas escuelas de Japón, durante los meses de septiembre y octubre hacen este tipo de evento, donde los alumnos hacen competiciones deportivas y/o juegos donde también participan padres y maestros.

El encuentro era de 9 a 2 de la tarde pero fuimos muy tempranito, una hora antes, para coge un buen lugar, pero al llegar vimos que hay papás mas madrugadores y las primeras filas ya están llenas.

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Sexta fila pero justo al lado de la familia de Nonoha-chan, así teníamos a Yuna contenta.

Después de cantar todos juntos el himno del Undoukai (que en casa ya sabíamos de haberlo oído muuuuchas veces) dio comienzo las competiciones divididas por cursos, que más que competiciones deportivas, a estas edades, eran juegos. Fue divertido aunque en algunos momentos se nos hizo largo (especialmente para Sora).

A la hora de comer todos sacamos los bentō. Nosotros trajimos tortilla de patatas, jamón y ensalada. A Yuna la teníamos un poco girada porque en la carrera de su curso llegó la ultima (tiene muy mal perder) pero entre juegos y risas con Nonoha-chan y los dulces de Yamanashi que repartieron los abuelos de Kotono-chan (otra amiguita de Yuna) volvimos a tener niña sonriente.

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Nuestra niña-mona…

Cerca también teníamos a Kokona-chan, la niña que no es amiga de Yuna, y viendo como jugaban Yuna y Nonoha (no paran y son unas bestias) y viendo lo tranquila que es Kokona, entendí porque a Yuna no le acaba de hacer tilín, y es que no le sigue la marcha.

Tras unas pocas carreras más acabó la jornada con una rifa por parte del colegio. Habían muchísimos regalos, desde lotes de bebidas a entradas a Disney Sea, pero no nos tocó nada. Otra vez será.

Pero la gran anécdota del día fue lo que le contó la profesora de Yuna a Hideo, cuando este fue a llevarla junto a sus compañeros. La profesora se sorprendió de ver a Hideo y con risas le explicó lo que Yuna le venía diciendo hacia dias:

Mi padre vuelve a estar de viaje en el extranjero y no va a venir al Undoukai, y mi madre está siempre ocupada. Pero no te preocupes que yo voy a participar, que puedo venir sola. Me sé el camino.

Si… Así de chula es nuestra hija.

“Yo sí se quien es…”

A los que somos bilingües (o trilingües, o más !!) sabemos que, muchas veces, se puede mezclar idiomas al hablar o tener confusiones lingüísticas. A quien no le ha pasado, creando, a veces, situaciones divertidas. Y si son niños, aún más, y eso es lo que le pasa a Yuna muchas veces. Mezclas o nuevas creaciones, directamente, como hace unos días, mientras yo preparaba una cena a base de ibéricos, le decía a su padre que ” el perniro (pernil, jamón en catalán)” era muy bueno.

También le sucede cuando habla conmigo, especialmente cuando habla de la escuela, donde lo que han hecho, cosas, clases, reciben nombre japonés todo y estar hablando catalán.

Pero fue ayer donde la confusión de idiomas y términos me hizo soltar una sonora carcajada. Hoy, en el parque Universal Studios de Osaka, se inaugura una nueva zona temática dedicada a Harry Potter: The Wizarding World of Harry Potter. Ayer pudimos ver muchas imágenes por la televisión y tiene muy buena pinta. Yo conozco el parque Universal Studios de Orlando, de donde guardo magníficos recuerdos, gustándome más que Disneyworld, y con el poco afecto que guardo al parque Disney de Tokyo (todo y que sabemos que, seguramente, el año que viene nos tocará ir con la moza), estoy segura que el Universal de Japón puede estar requetebién.

Yuna miraba la tele y fue cuando le dije que ella no conocía a Harry Potter. No ha visto las películas (aunque las tenemos todas en DVD en España) y, claro está, no sabe nada de los libros (que yo sí he leído y recomiendo). Pero la muchacha me suelta que sí, que sí sabe quién es.

– ¿Sabes quién es Harry Potter (ハーリポッター)?

– Si, yo sé lo que es un “helicopter” (ヘリコプター) !!

Bueno, ambos pueden volar… 😜

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Un no parar de actividades

En las escuelas japonesas se hacen un montón de actividades (como en muchas escuelas del mundo) pero si a algo le puedo encontrar un poco de diferencia es que los padres suelen ser totalmente partícipes en estas. Muy partícipes !!

Y mañana mismo empezamos en la escuela de Yuna, y es que los niños de su curso marchan de excursión al zoo y los padres (más las mamás al estar, normalmente, más disponibles) debemos ir también. Lo que me sorprendió fue que yo debo llevar a Yuna con el coche hasta el zoo y allí nos reuniremos con todos. En España, cuando hay una excursión, la escuela suele alquilar un autocar (si el lugar está lejos) o usar transporte público (si está en la misma ciudad) y los padres no suelen ir, pero aquí el sistema cambia, así que me toca arremangarme y con los dos niños (Sora se viene, claro está) conducir hasta el parque zoológico. Puntualizar que, en caso que no sea posible de ninguna manera llevar al niño al lugar de encuentro (enfermedad o trabajo de los padres), se debe comunicar con tiempo a la escuela y serán ellos los que los lleven al zoo.

Desde qué hace dos años tuve el accidente de coche le he cogido a este bastante miedo y conduzco para las cosas MUY necesarias, y distancias cortas. Así qué para perder un poco ese miedo, el domingo pasado hice junto Hideo y los niños el camino hacia el zoo, ida y vuelta. Todo fue bien y espero que así vaya mañana.

Mamá conductora

Me toca preparar bentō para Yuna y para mi (y comida y leche para Sora), pues haremos un pic-nic todos juntos.

Y el lunes más actividades, esta vez con una clase a puertas abiertas para los papás. Podré ver como se lo pasan de bien en el colegio y luego comeremos todos juntos.

Un no parar, pero promete diversión 😊

Qué paséis un buen fin de semana !!!

Nota: Aclarar, para evitar malos entendidos, que lo que yo explico es en la escuela de Yuna.

Cuenta atrás para el “youchien”

Ayer fue un día intenso, y lo hubiera podido ser más si finalmente, como venían diciendo desde el fin de semana, nos hubiera nevado de nuevo. Menos mal que, el día anterior, corrigieron pronóstico y no cayó nada de nieve (ni ayer ni hoy) porque la nieve es bonita pero este año estamos un poquiiiiito saturados.

A lo que iba, ayer fue un día intenso y es que tuvimos presentación de ylo que será el nuevo curso en el youchien (parvulario) donde asistirá Yuna a partir de Abril. En un principio tenía que ir acompañada de mi suegra y los dos niños pero al final Hideo pudo librar y fuimos nosotros dos con Yuna, quedándose Sora en casa con la abuela. Antes de salir preparar un montón de papeles, encuestas y la solicitud para que el autobús del cole recoja a Yuna a la puerta de nuestra casa. Salimos con tiempo pues la escuela nos pilla algo lejos y era mejor ir andando pues aquello podía estar saturado de coches de otras familias.

Llegada, descalzarse y ponerse unas zapatillas que trajimos (en la escuela, como en casa, hay que sacarse los zapatos de la calle para entrar). La primera parada fue pagar y recoger el material escolar y el uniforme, así que, ya de entrada, íbamos bien cargados. Luego fuimos a la que será la clase de Yuna. Ya habían bastantes niños dentro, jugando en pequeñas alfombras de tatami. Nos presentamos a las dos profesoras que habían en la entrada, las cuales le pusieron a Yuna su identificación. Yuna estaba bastante cortada y durante unos minutos estuvo con nosotros, apoyada en la pared observando la situación, pero al poco vio un juego de construcción en una de las alfombras y nos pidió ir allí. Curiosamente allí había otra niña, futura compañera de Yuna, cuyo nombre era Yuuna. Y allí estuvo jugando hasta que llamaron a los papás para la reunión. Le expliqué a Yuna que nos debíamos ir pero que ella se quedaba con los niños y las profesoras. Nos dijo que vale y “fins després” (hasta luego). Si algo me gusta de Yuna es que en este sentido es valiente y se tira a la piscina. Antes de irnos una de las profesoras nos preguntó como comunicarse con Yuna y le explicamos que no hay problema con el japonés, que aunque no es el idioma que más domine en el habla, lo entiende bien, que no se preocupara.

Reunión larguíiiiiiiisima del director y un par de profesoras, con explicaciones sobre la historia del centro (es un youchien con bastantes años), sobre el modo de pago (lo de los bancos en Japón es un rollazo y merece entrada aparte, que no voy a hacer porque son un rollazo), reglas del centro (no se permiten fotos ni vídeos, lo cual me parece estupendo) y, especialmente, explicaciones sobre el uniforme y material escolar, como debemos marcarlo con el nombre (todo, todito, por lo que tenemos un poco de trabajo) y la explicación de las diferentes bolsas que los niños deben llevar: bolsa para el bento y su taza (más una servilleta con una goma interior para colocar los cubiertos o los palillos), bolsa para la ropa sucia de gimnasia y las zapatillas y la bolsa para el material escolar. Yo iba anotando todo y haciendo dibujos. Después de casi dos horas el director dio por concluida esta primera reunión, diciendo que pasáramos a recoger a los niños que seguro alguno habría llorando.

Yuna, por supuesto, no lloraba y nos recibió con una gran sonrisa y esperando que le entregaran la cajita de galletas que daban a todos los niños antes de salir. La profesora nos dijo que, aunque no habló mucho, es una niña muy sonriente (niko niko). Yuna nos dijo que se lo había pasado muy bien, que ese cole le gustaba mucho y si podíamos volver al día siguiente. Buena señal.

El único inconveniente del día fue llegar a casa y probar el uniforme a la niña. Pedimos tallas más grandes de las que usa Yuna pues está pensado que el uniforme le sirva para tres años, pero que el gorro (que es monísimo) le tape los ojos o que las zapatillas le sobren muchísimo no podía ser, así que tocó llamar y nos dijeron que nos lo cambiaban en unos días por tallas más pequeñas.

Yuna contenta, tan contenta que ni en casa ni con el pijama ya puesto se quería quitar la identificación.

Toco madera y espero que todo vaya bien.

O meu marabilloso sombreiro – ぼくのすてきなぼうし

“Mi sombrero maravilloso”

En los libros que hemos ido comprando para Yuna, siempre que ha sido posible, hemos mirado que, además de poder ser divertidos y/o didácticos, tanto papá como mamá pudieran disfrutarlos con ella. Libros en japonés sin mucha dificultad para mi, en inglés (y de segunda mano), en español o catalán.

En la librería de Ferreira, su dueña (buena amiga mía), siempre nos informa de cuando le llega alguna novedad que nos pudiera interesar. Así es como adquirí hace tres años el libro “Yumi-kokeshi” o mis padres pudieron comprar para Yuna el original “Libro orinal“. Y ayer domingo me enseñó un libro que nos ha encantado, un libro bilingüe en gallego-japonés (aprovechando que Yuna empieza a soltarse en la lengua lusitana).

Omeu marabilloso sombreiro

“O meu maravilloso sombreiro”, en japonés “Boku no sutekina boushi” (ぼくのすてきなぼうし), libro de la escritora japonesa Akiko Ishihara donde explica la historia de un niño que encuentra un sombrero mágico. Lo mejor, además de ser bilingüe y poder leerlo tanto papá como mamá, son las canciones infantiles japonesas que vienen al final, canciones típicas y que los de casa conocemos bien, con el añadido de incluir un cd para poder escucharlas en gallego y japonés (canta la misma Akiko Ishihara) y su versión instrumental.

Una cosa más a llevarnos a Japón !!!

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Hace un año: Calendario de adviento

Hace dos años: Te recordamos

Hace tres años: Nikkō – Rinno-ji / 日光市 – 輪王寺 

Hace cuatro años: Época de envíos…

Hace cinco años: Yōkan – 羊羹

Hace seis años: Unagi

Primeros días de colegio

A partir de mañana Yuna ya empieza con el horario completo de clases, mañana de cuatro horas y una horita más por la tarde. Hasta hoy, como expliqué, han ido aumentando cada tres o cuatro días el tiempo de estancia en la escuela, con los tres últimos días en que han asistido toda la mañana.

¿Y cómo le está yendo a la peque de la casa? Pues debo decir, muy contenta, que súper bien.

Así como hay niños que empiezan el colegio con lloros, que luego van apaciguando, u otros que empiezan bien y luego la cosa se tuerce, Yuna no ha sufrido cambio alguno y asiste muy feliz a clase. Incluso hace un par de semanas tuvo un pequeño resfriado, dándole fiebre (que le duró apenas 12 horas), y fue cómico que, estando como estaba, se me pusiera cabrita porque ella quería ir al cole. Por supuesto que con fiebre no fue, pero al día siguiente, ya sin fiebre y torturando gatos de nuevo, me dije que estaba en buenas condiciones para asistir a clase 😉

Hace unos días hablé un poco con su profesora, para saber como evolucionaba Yuna. Aunque aún va un poco perdida en cuanto al idioma (allí se utiliza, mayormente, el gallego, además que Yuna contesta a todo en catalán) me decía que se acopla bien a la clase y que cuando hay algo que no sabe le pregunta a la profesora “¿Yuna también?”. Si, claro, Yuna debe hacer lo que hacen los demás niños. También comentó que le gustaba que no se amedrentaba en cuando un niño le quitaba algo, que se defiende bien, o que hace unos días le pidió para hacer pipí en la hora del recreo (algo que le vengo repitiendo cada mañana antes de salir, que si tiene pipí o caca que se lo haga saber a su profesora, aunque ella me comentó que lo preguntan a los niños frecuentemente, para no tener accidentes).

Cada día la voy a recoger a la salida. Me divierte ver a todos los niños salir de las clases, haciendo un trenecito y cantando. Suele salir de las primeras, corriendo y riendo. Por el camino le pregunto que han hecho ese día en clase, si han cantado esas canciones que “Yuna aún no sabe” o a qué han jugado en el recreo. Curiosamente siempre me dice lo mismo, que a “tirar niñas”.

“Quin joc més bèstia…” me salió (Qué juego más bestia)

Como ya dije no se quedará a comer (cosa que en Japón no hay opción, que todos comen juntos). Este año ha subido bastante el precio del comedor y por lo poco que me come Yuna no me sale a cuenta, contando también que estamos en casa y que vivimos al lado del colegio. Además hoy he recibido el comunicado del colegio con los menús mensuales de este año, y es que de comida quiero hablar en una entrada aparte (con esto no quiero dejar en entredicho que la comida del colegio es mala, que no es así).

Contenta va, contenta viene, y espero que así continúe.

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Hace un año: De cine

Hace dos años: Bentou – お弁当

Hace tres años: Carnet de conducir japonés

Hace cuatro años: Meme del viajero

Hace cinco años: Bruselas – ブリュッセル (Parte 5)

Hace seis años: Muchas gracias a todos

¿Quieres un caramelo?

Día lluvioso y empiezan hoy los cuatro días de fiestas en Ferreira (Festa do Oito). Esperemos que la lluvia sea sólo hoy 😉

Pero hoy no quiero cerrar la semana con las fiestas (o el matsuri de Ferreira, como lo llamaría Hideo) sino con un gesto que ha hecho esta mañana Yuna y que me ha hecho estar muy orgullosa.

Nos estábamos arreglando en casa para salir hacia casa de mis padres. Yo en la cama intentando ponerme los calcetines, dura tarea con la barriga que luce una servidora. Yuna, ya vestida, andaba por el dormitorio, y me dice: ¿Quieres un caramelo?

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Es un juego bastante común en Yuna, el compartir conmigo caramelos imaginarios. Le digo que si, que de que sabores tiene.

– A ver… no tengo de color azul, pero hay naranja … amarillo … rojo …

– ¿El rojo es de fresa?

– Sip

– Pues ese me apetece.

Alarga su manita acercándome ese caramelo de fresa invisible a los ojos pero no a la imaginación. Hago ver que le quito el envoltorio y me lo pongo en la boca, alabando el sabor dulce a fresas que tiene. En eso que Yuna me dice que le de el envoltorio. Se lo doy.

– El papel no se tira al suelo. Se guarda… (dice, mientras se lo pone en el bolsillo)

Ayyyyy… orgullo de mami, he sentido. Imitación a lo que le digo yo siempre que vamos por la calle y Yuna acaba con algo para tirar en la mano, que siempre le digo que se lo guarde ella o que me lo dé a mi, y así, lo tiramos al llegar a casa (eso en Japón) o al ver una papelera. Y cuando lo explicaba a mi madre esta mañana, me vino a la memoria la anécdota que siempre ha explicado ella, y es que yendo por la calle yo de niña, de la mano de mi madre, una señora que iba delante nuestro tiró un papel al suelo, a lo que yo solté, sin cortarme, que esa señora era una cochina. Mi madre en un principio no supo donde meterse, pero me tuvo que dar la razón. Si, lo era, una cochina.

Y es con el ejemplo de los mayores lo que los niños aprenden (aquí no descubro nada nuevo) y si al suelo no se debe tirar nada, no se tira; si las cacas de los perros se deben recoger, se recogen; si en nuestro vecindario en Yokohama hay unas reglas para sacar la basura, dependiendo del día que toque, pues se saca cuando toque, por mucho que pueda haber gente que se salte la norma (que la hay). Si ya somos los padres lo que no lo hacemos bien, no nos quejemos luego 😉

Qué paséis un buen fin de semana !!!!!

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Hace un año: Por 19 días…

Hace dos años: Programación infantil japonesa

Hace tres años: Pendientes – イヤリング

Hace cuatro años: Marc

Hace cinco años: Comida japonesa en España

Hace seis años: Muchas gracias a todos

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